Parroquias de Valdeolmos y Alalpardo.
Adviento
ADVIENTO Liturgia familiar
RITO DE ENCENDIDO DE LA CORONA DE ADVIENTO EN CASA Antes de empezar, se debe preparar un lugar digno para rezar. Debe ser un lugar cómodo, donde todos  se puedan sentar. Puede ser la mesa donde diariamente come la familia u otra. En el medio de la mesa  debe estar la Corona de Adviento, la cual debe ser circular, adornada con ramas verdes con cuatro velas  (tres moradas y una rosa) y, si se quiere, con frutos del bosque. Cerca de ella, la Biblia en un lugar digno.  SALUDO  Una vez reunida toda la familia el sábado por la tarde-noche o en un rato a lo largo del domingo, todos en  pie, el padre de familia (en su ausencia, la madre) empieza invocando a Dios:  En el nombre del Padre, del Hijo y del EspÍritu Santo. Todos responden: Amén.  ENCENDIDO DE LA VELA CORRESPONDIENTE Uno de los hijos enciende la vela correspondiente al Domingo que se celebra (I-II-IV domingo: vela  morada, III domingo: vela rosa), mientras toda la familia canta un villancico.  En los domingos II-III-IV, se ha de empezar ya con una, dos o tres velas encendidas, respectivamente.  LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS  Otro de los hijos, especialmente uno de los mayores, lee el Evangelio del domingo correspondiente desde  la Biblia que está situada cerca de la Corona. Los demás miembros de la familia deben escuchar atentos la  proclamación del Evangelio. Una vez proclamado, el lector acaba diciendo: Palabra de Dios. Los demás contestan: Te alabamos, Señor.  Y le da un beso a la Biblia, como señal de que lo que acaba de leer es Palabra de Dios y no palabra suya.  Tras haber escuchado el Evangelio, se debe tener un tiempo de silencio (aprox. 20 min) en el que cada  uno medite lo que acaba de escuchar. Para ello, serÍa bueno tener un hoja o cuaderno para poder anotar o  escribir lo que nos ha llamado la atención del Evangelio.  Después de este tiempo de meditación, se pone en comÚn lo meditado. 
PETICIONES  Tras el compartir, la madre de familia introduce las peticiones invitando a que cada miembro de la  familia pida a Dios lo que quiera con libertad. Los padres estén atentos a las peticiones de sus hijos para  ayudarles a realizar esta oración de petición.  En este momento es muy recomendable que empiecen a este tipo de oración los padres y luego los hijos,  porque asÍ los pequeños aprenden de sus padres cómo pedir a Dios, cómo vivir como hijos agradecidos  de Dios. También asÍ los hijos aprenderán a relacionarse con su Padre-Dios desde su condición de hijos.  A cada petición todos respondemos: Te lo pedimos, Señor. Para acabar, todos acaban  rezando juntos: Padrenuestro… DESPEDIDA  Para finalizar el rito, el padre (o la madre, en su ausencia) de familia acaba  con esta fórmula mientras todos hacen la señal de la cruz:  El Señor nos bendiga nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Todos responden: Amén.  Una vez acabada la oración, se apagan las velas de la Corona y se colocan tanto la Corona como la Biblia  en un lugar digno en la casa, especialmente en el salón. 
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RITO DE ENCENDIDO DE LA CORONA DE ADVIENTO EN CASA  Antes de empezar, se debe preparar un lugar digno para rezar. Debe ser  un lugar cómodo, donde todos se puedan sentar. Puede ser la mesa donde  diariamente come la familia u otra. En el medio de la mesa debe estar la  Corona de Adviento, la cual debe ser circular, adornada con ramas verdes  con cuatro velas (tres moradas y una rosa) y, si se quiere, con frutos del  bosque. Cerca de ella, la Biblia en un lugar digno.  SALUDO  Una vez reunida toda la familia el sábado por la tarde-noche o en un rato a lo largo del domingo, todos en pie, el padre de familia (en su ausencia, la madre) empieza invocando a Dios:   En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.   Todos responden: An.   ENCENDIDO DE LA VELA CORRESPONDIENTE  Uno de los hijos enciende la vela correspondiente al Domingo que se celebra  (I-II-IV domingo: vela morada, III domingo: vela rosa), mientras toda la  familia canta un villancico.  En los domingos II-III-IV, se ha de empezar ya con una, dos o tres velas encendidas, respectivamente.  LECTURA DE LA PALABRA  DE DIOS  Otro de los hijos, especialmente uno de los mayores, lee el Evangelio del domingo correspondiente desde la Biblia que está situada cerca de la  Corona. Los demás miembros de la familia deben escuchar atentos la proclamación del Evangelio.   Una vez proclamado, el lector acaba diciendo: Palabra de Dios. Los des  contestan: Te alabamos, Señor. Y le da un beso a la Biblia, como señal de que  lo que acaba de leer es Palabra de Dios y no palabra suya.  Tras haber escuchado el Evangelio, se debe tener un tiempo de silencio  (aprox. 20 min) en el que cada uno medite lo que acaba de escuchar. Para  ello, sería bueno tener un hoja o cuaderno para poder anotar o escribir lo  que nos ha llamado la atención del Evangelio.  Después de este tiempo de meditación, se pone en común lo meditado.   
PETICIONES  Tras el compartir, la madre de familia introduce las peticiones invitando a  que cada miembro de la familia pida a Dios lo que quiera con libertad. Los  padres estén atentos a las peticiones de sus hijos para  ayudarles a realizar  esta oración de petición.  En este momento es muy recomendable que empiecen a este tipo de oración  los padres y luego los hijos, porque así los pequeños aprenden de sus padres cómo pedir a Dios, cómo vivir como hijos agradecidos de Dios. También así los hijos aprenderán a relacionarse con su Padre-Dios desde su condición de  hijos.   A cada peticn todos respondemos: Te lo pedimos, Señor.  Para acabar, todos acaban rezando juntos: Padrenuestro…   DESPEDIDA  Para finalizar el rito, el padre (o la madre, en su ausencia) de familia acaba  con esta fórmula mientras todos hacen la señal de la cruz:   El Señor nos bendiga nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna Todos responden: An.    Una vez acabada la oración, se apagan las velas de la Corona y se colocan tanto la Corona como la Biblia en un lugar digno en la casa, especialmente en el salón.                     
    MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA,   RUEGA POR NOSOTROS.